El arroz es un producto muy universal que se puede cocinar de muchas formas. Es uno de los cereales más consumidos en todo el mundo y existen cientos de variedades, cada una con propiedades, texturas y sabores diferentes. En nuestro país, el arroz es mucho más que un ingrediente, se ha convertido en una auténtica tradición que reúne a las familias los domingos alrededor de la mesa. Tiempo de cosecha El ciclo del arroz es un proceso vivo y cambiante. Empieza con la plantada en junio, cuando varias poblaciones de las Terres de l'Ebre celebran las Fiestas de la Plantada del Arroz y reivindican el trabajo que llevaban a cabo nuestros antepasados a la hora de plantar este cereal de forma manual. El ciclo culmina en septiembre con la popular siega del arroz en los principales arrozales del territorio, que consiste en la cosecha de este preciado cereal. Este momento, que llega con los últimos latidos del verano, también es motivo de celebración en las Terres de l'Ebre, con las Fiestas de la Siega del Arroz. El arroz de esta zona está reconocido desde 1992 con la Denominación de Origen Protegida (DOP) Arroz del Delta del Ebro, por su singularidad y calidad excepcional. Esta denominación incluye seis variedades –bahía, bomba, fonsa, montsianell, sénia y tebre–, que se cultivan exclusivamente en los municipios del delta del Ebro. En este territorio podrás disfrutar de más de 22.000 hectáreas de arrozales, un auténtico mosaico de paisajes que cambian de color durante el año y que ofrecen escenarios únicos durante la siega de septiembre. Más allá de las Terres de l'Ebre, en otros puntos de Catalunya también hay municipios conocidos por su tradición arrocera. Por ejemplo, en la Costa Brava se encuentra la localidad de Pals, donde desde hace siglos existe uno de los arrozales mejor valorados por los chefs catalanes. Revivir la tradición arrocera Diferentes municipios de las Terres de l'Ebre –como Deltebre, La Ràpita, L'Aldea, Amposta, L'Ampolla o Sant Jaume d'Enveja– celebran las Fiestas de la Siega del Arroz con el objetivo de reivindicar el trabajo que llevaban a cabo nuestros antepasados a la hora de cosechar el arroz siguiendo los métodos tradicionales. Escenificando cómo se ejecutaba esta labor agraria en el pasado, los campesinos invitan a quien se atreva a entrar en el arrozal y sentir el barro en los pies, igual que lo hacían las generaciones pasadas. En Deltebre, por ejemplo, la Fiesta de la Siega del Arroz tiene lugar en la Finca Bombita a mediados de septiembre. Durante la celebración, los agricultores locales, hoz en mano, hacen la demostración de la siega, reivindicando su trabajo y manteniendo viva una de las tradiciones y expresiones culturales propias del delta del Ebro. Luego llega la parte más lúdica y festiva con música tradicional de las Terres de l'Ebre, danzas, espectáculos, juegos o el concurso de jota improvisada. L'Aldea es otro de los municipios que, a finales de septiembre, también celebra la Fiesta de la Siega del Arroz. Durante la mañana, se organizan diferentes actividades que quieren conmemorar esta manifestación típica de la zona con una escenificación de cómo era la siega del arroz en el siglo XIX. Además, durante la jornada, alrededor de la Torre de la Ermita también se pueden degustar dulces típicos del Delta y disfrutar de un baile de jotas populares o de una lucha típica de la región. Otras poblaciones, como La Ràpita, Amposta o L'Ampolla, también rinden homenaje a esta tradición con sus celebraciones en torno a la siega del arroz. Más allá de estas fiestas, se celebran otros eventos en los que el arroz es el producto estrella. Son ejemplos las Jornadas Gastronómicas del Arroz en las Terres de l'Ebre o las Jornadas gastronómicas "Arròs i Tastets" del Baix Penedès o la Muestra de Cocina de Castelldefels.