Rutas del aceite Con la llegada de los primeros fríos, es el momento de ir a recoger el fruto del olivo y probar el aceite de primera prensada. Es el ritual que marca el inicio de la temporada de oleoturismo en Cataluña. En los pueblos que cultivan olivos –las Denominaciones de Origen Protegidas del aceite de Les Garrigues, Siurana, Terra Alta, Baix Ebre-Montsià y Oli de l’Empordà– comienza la actividad, el bullicio de las almazaras, la emoción de la primera cata y la celebración del aceite nuevo. Es un buen momento para visitar alguna explotación o asistir a las ferias que se celebran. Si quieres ver los olivos más antiguos de Cataluña, acércate al Museo de los Olivos Milenarios del Arión, en Ulldecona. Rutas del vino El final del verano, y más si el calor es intenso, marca el inicio de la vendimia. Las cepas están cargadas de uvas y comienza este proceso de elaboración, que muchas bodegas aún hacen artesanalmente. Si quieres conocer de cerca cómo funciona el mundo del vino, te proponemos hacer alguna de las rutas del vino, que en Cataluña están vinculadas a las Denominaciones de Origen: la Ruta del Vino de Lleida, la de la DO Terra Alta, la de la DOQ Priorat, de la DO Pla de Bages, la del Trepat, la de la DO Penedés, la de la DO Empordà o la de la DO Alella. Cada una muestra vinos singulares gracias a la orografía y el clima de la zona. Anímate a disfrutar de algunas de las experiencias que te proponen estas rutas enogastronómicas. Rutas del arroz Vinculadas también al momento de la cosecha, las rutas gastronómicas del arroz te trasladan a la época en que la siega se hacía manualmente. Las fiestas de la siega se concentran sobre todo en las Terres de l’Ebre, donde este cereal crece bañado por las aguas del río Ebro. Municipios como Deltebre, Amposta o l’Ampolla organizan estas celebraciones, que coinciden en el tiempo con las jornadas gastronómicas del arroz que organizan muchos municipios del Ebro. La plantada tradicional del arroz es una de las actividades que se puede apreciar en Pals, que también organiza su fiesta de la siega. Rutas de quesos La elaboración de quesos artesanales está estrechamente vinculada a la ganadería, a la crianza de vacas, ovejas y cabras. Aquí los Pirineos de Cataluña son los protagonistas. Acércate a La Seu d’Urgell, a la Feria de Sant Ermengol, y saborea los quesos artesanales de montaña; seguro que el olor te guiará hasta la feria cuando llegues al municipio. Podrás probar el Queso del Alt Urgell y la Cerdanya, una Denominación de Origen Protegida. Acércate también a Bagergue, en la Val d’Aran, para visitar una quesería artesanal y ver cómo los elaboran. Rutas de embutidos Si alguien sabe cómo se hace una buena longaniza, es la gente de Vic. Este producto artesanal, proveniente del cerdo, es aquí una Indicación Geográfica Protegida. Acércate hasta la capital de Osona y prueba estas deliciosas elaboraciones. Incluso puedes participar en alguno de los talleres que se organizan en la zona. Otro territorio para probar buen embutido es el Pallars. Sus productos estrella son el xolís y la girella, pero también elaboran otros de mucha calidad. Rutas del pan Para los amantes del pan, también hay una ruta. En este caso en el Lluçanès, que han creado un itinerario para explicar el camino del trigo –una variedad de trigo autóctono– del campo a la mesa. Ver cómo se recoge el cereal, cómo se hacen las harinas y cómo se elabora la masa madre forma parte del proceso. No te pierdas una visita a Alpens para comprar pan en su horno. Cada municipio catalán tiene su horno de referencia. Si es bueno, verás cómo se forman grandes colas sobre todo los fines de semana, como pasa en la Vall d’en Bas. Ruta de la fruta La Huerta de las Tierras de Lleida es reconocida en todas partes. En primavera, los campos de Aitona y de los municipios cercanos se llenan de color rosa y blanco cuando los melocotoneros y otros árboles frutales florecen. Alrededor del Fruiturisme han creado una propuesta para que visites la zona y conozcas cómo cuidan de la tierra, la gran despensa de la cocina catalana. Otra zona donde vale la pena escapar es hasta Girona, para probar la sabrosa manzana, también una Indicación Geográfica Protegida. Ya ves que, por rutas gastronómicas, por un buen producto y oferta enoturística en Cataluña no será. ¿Por dónde quieres empezar?