El litoral catalán ha sido escenario de películas, series, spots… que han dejado huella, desde superproducciones internacionales hasta historias locales que captan la vida junto al mar. Sus playas, acantilados y pueblos pesqueros han acogido rodajes que buscaban autenticidad y paisajes con carácter. Esta ruta recorre aquellos lugares donde el cine encontró algo único y hoy el viajero puede pisar exactamente los espacios que vio en pantalla. Costa Brava: del faro de Verne a los acantilados de Hollywood La ruta comienza en la Costa Brava, donde el Cap de Creus fue clave para El faro del fin del mundo (1971), adaptación de la novela de Julio Verne. Para la filmación se construyó un faro real, cuyos restos aún pueden verse entre rocas azotadas por la tramontana. Cadaqués conserva intacta la estética que enamoró a los que participaron en la producción: un paisaje abrupto, casas blancas y un ambiente marinero inconfundible. Tossa de Mar y el desembarco de Hollywood clásico La siguiente parada es Tossa de Mar, marcada para siempre por Pandora y el holandés errante (1951). Ava Gardner vivió aquí durante el rodaje y su recuerdo permanece en forma de estatua en el mirador de la Vila Vella. Caminar por las murallas, subir al faro o perderse por Sa Roqueta permite imaginar aquel verano en el que Hollywood convivió con los pescadores del pueblo. Hasta el propio Frank Sinatra se personó en este maravilloso pueblo movido por los celos, ya que por aquel entonces mantenía una relación con la diva. Calas, glamour y cine en el Baix Empordà En Begur, De repente, el último verano (1959) encontró la luz intensa y las calas vírgenes que necesitaba. Aiguablava y Sa Tuna fueron escenarios donde Elizabeth Taylor, Montgomery Clift y Katharine Hepburn dieron vida a la historia de Joseph L. Mankiewicz. Décadas después, Netflix regresó para rodar A través del mar (2023), que continúa la historia romántica que Raquel y Ares empezaron en la película A través de mi ventana. En esta ocasión, localizaciones como Sa Riera y s’Eixugador se han convertido en lugares de peregrinación para las nuevas generaciones de espectadores. Antes de seguir hacia el sur, la ruta se detiene en S’Agaró, Palafrugell y Pals, donde se rodó Calladita (2023), nominada en la categoría de mejor dirección novel (Miguel Faus). El film muestra masías, caminos y urbanizaciones con encanto del Baix Empordà. Precisamente en S’Agaró se encuentra el Hostal La Gavina, un hotel histórico, famoso por su glamour, arquitectura novecentista y por ser un icónico plató de películas y refugio de estrellas hollywoodienses en los años 50-70. Por sus instalaciones han pasado desde Elizabeth Taylor hasta John Wayne, Jack Nicholson o Sean Connery. Lloret de Mar: paisajes transformados y grandes producciones El tramo final de esta zona nos lleva a Lloret de Mar, uno de los destinos más filmados de la Costa Brava. Cala Sa Boadella apareció en Sahara (2005), protagonizada por Penélope Cruz y Matthew McConaughey, que utilizó este espacio natural para recrear el desierto. Aunque la historia transcurre entre África y el Caribe, el equipo eligió esta cala para las secuencias románticas y transformó su entorno con palmeras artificiales y vegetación añadida para ocultar la flora mediterránea. El resultado convirtió, por unas horas, una playa tranquila y nudista en un set que simulaba un paraje caribeño, una muestra más de la capacidad de la Costa Brava para convertirse en escenarios de cualquier parte del mundo. Años después, la misma cala volvió a la gran pantalla con Uncharted (2022), donde el equipo empleó drones y efectos especiales para integrar las rocas y pinos en las escenas de aventura, reforzando esa idea de paisaje salvaje y difícil de acceder. Los Jardines de Santa Clotilde, con su diseño novecentista y colgados sobre el mar, se transformaron en los jardines de la Fortaleza Real en La Casa del Dragón (HBO), permitiendo recrear un escenario de fantasía sin apenas efectos digitales. A pocos minutos, el Museo del Mar y el camino de ronda hasta Fenals completan la visita para entender la evolución marinera del municipio. Quienes quieran profundizar más pueden apuntarse al tour de rodajes de Santa Clotilde, una visita teatralizada, disponible en agosto y en catalán y castellano, que organiza La Caravana de les Arts. El recorrido muestra cómo estos jardines y otros rincones de Lloret han acogido diferentes producciones, revelando anécdotas de rodaje y curiosidades. La etapa termina con Costa!, rodada entre Blanes, Lloret de Mar y Malgrat, uno de los mayores éxitos de taquilla del cine holandés, convirtiéndose en la puerta de entrada emocional para muchos turistas de los Países Bajos que sueñan con nuestras playas.