En Catalunya hay destinos que se leen como un libro de historia y se miran como si ya formaran parte de una película. Calles medievales, murallas, puentes, plazas porticadas o antiguos espacios industriales han servido de escenario a producciones que buscaban autenticidad. Esta ruta reúne lugares que combinan patrimonio real y ficción, convirtiendo su legado fílmico en parte fundamental de su memoria viva. Manresa: ciudad monumental y cada vez más cinematográfica La ruta comienza en Manresa, en el corazón de la comarca del Bages, una ciudad que combina pasado industrial y patrimonio monumental. Aquí se rodó Plácido (1961), una de las obras más emblemáticas de Berlanga, que eligió Manresa por su fisonomía urbana y su ritmo cotidiano. La Plana de l’Om fue el núcleo principal, con otras localizaciones como la Baixada del Pòpul, el Born, la plaza Sant Domènec o el Pont Vell. Numerosos vecinos participaron como figurantes, en un rodaje marcado por el frío de diciembre y un urbanismo que complicaba el movimiento de cámaras y equipo. Hoy, recorrer estas calles permite identificar fácilmente los escenarios de este clásico español nominado al Óscar. Manresa en series y producciones contemporáneas Desde entonces, Manresa mantiene su vínculo con el audiovisual y lo ha intensificado en los últimos años. La serie de Netflix ¿Quién es Erin Carter? (2023) también eligió localizaciones manresanas para su trama. Concretamente, este thriller de acción, que sigue a una profesora británica cuya vida da un giro tras un incidente violento donde se revela un pasado oculto, fue grabado en Bases de Manresa, el Congost, el Centre Hospitalari y el Palau Firal. El director manresano David Victori también situó parte de su primera serie, Tu també ho faries (2023), en espacios de la ciudad. La antigua fábrica l’Anònima o la mítica discoteca Menfis acogieron esta ficción que arranca con un atraco que desestabiliza la investigación policial y plantea dilemas éticos. La ciudad vuelve a mostrarse en TV3, en la serie Nit i dia (2016), especialmente los alrededores de la Basílica Santa Maria de la Seu de Manresa, obra de Berenguer de Montagut, arquitecto de Santa Maria del Mar, un emblema del gótico catalán que puede visitarse en diferentes recorridos guiados. Manresa aparece de nuevo en Saben aquell (2023), de David Trueba, donde el Centre Hospitalari recrea episodios de los inicios de la carrera del popular humorista Eugenio, protagonizada por David Verdaguer. Rodajes internacionales, experiencias inmersivas y nuevos relatos Para quienes quieran profundizar en este vínculo entre historia, ciudad y relato audiovisual, Manresa propone también una experiencia inmersiva con inteligencia artificial que amplía la visita más allá de los escenarios ficticios. A través de un recorrido guiado por el asistente virtual Ignasi, el visitante accede a contenidos en texto, audio y vídeo combinados con recreaciones históricas generadas con IA, entre las que destaca la reconstrucción de la Crema del Papel Sellado. Esta iniciativa, pionera en Catalunya y en todo el Estado, ofrece una nueva forma de descubrir la ciudad, conectando patrimonio, memoria y tecnología desde una mirada contemporánea. Uno de los rodajes que generó más expectación fue Marlowe (2022), el thriller protagonizado por Liam Neeson e inspirado en el afamado detective privado creado por Raymond Chandler. Para recrear Los Ángeles de los años treinta, el restaurante Miami se transformó en la coctelería de la época rebautizada como Schmidt’s Liquors, atrayendo a numerosos curiosos. El tiempo inestable y la compleja estructura del centro histórico obligaron a reorganizar varias jornadas. También se ambientaron aquí la Comisaría de Policía de Manresa y la redacción del diario que aparece en Región7. Como curiosidad, el restaurante conserva aún el taburete exacto en el que se sentó Liam Neeson durante las escenas rodadas en la barra, convertido hoy en un pequeño fetiche para los aficionados al cine que se acercan al local. Finalmente, Manresa alcanzó proyección internacional con el videoclip Monotonía (2022), de Shakira y Ozuna, rodado en el supermercado Llobet y la Muralla de Sant Domènec, una filmación que captó la atención de medio mundo. Más allá del rodaje, la muralla de Manresa es hoy un elemento clave para entender la evolución histórica de la ciudad y se puede recorrer a pie siguiendo distintos tramos conservados, integrados en el actual centro histórico. Espacios como la torre de Sobrerroca, la muralla del Carme o el sector de Sant Ignasi, conocido como el mur d’en Jaffa, permiten al visitante caminar literalmente sobre los límites de la Manresa medieval, combinando patrimonio, paisaje urbano y cine en una misma visita.