Con la llegada de la primavera y el verano, apetece volver al mar y vivir estos días de sol con quien siempre te acompaña. Las playas para perros en Catalunya permiten compartir una jornada de baño, paseo y aire libre con tu compañero de cuatro patas. De la Costa Brava a las Terres de l’Ebre, encontrarás espacios pensados para que los perros también puedan disfrutar de la arena y del agua. Antes de ir, recomendamos consultar la normativa de cada municipio, porque los horarios, las zonas de acceso y las condiciones pueden variar según la temporada. Playas para perros en la Costa Brava La Costa Brava combina pueblos marineros, pequeñas calas, paisajes rocosos y playas abiertas al viento del norte. Es una buena opción si buscas una escapada con carácter mediterráneo, con rincones para bañarte con tu perro y completar el día con un paseo junto al mar. Llançà y Colera Playa de Sant Jordi, Llançà: pequeña, agradable y con un entorno de rocas y arena, es una opción práctica para disfrutar de un baño con tu perro en el Alt Empordà. Su ambiente suele ser tranquilo, aunque conviene tener cuidado los días de tramontana. Playa de les Barques, Colera: situada en un pueblo marinero cercano a la frontera francesa, esta playa tiene un aire sencillo y acogedor. Es fácil acceder a ella y permite combinar la playa con un paseo por el núcleo urbano o por el paseo marítimo. Cadaqués y Portlligat Calas accesibles para perros en los alrededores de Cadaqués: cala de Sant Pius V, Es Sortell, la cala de Pep Ton y Es Calders. Son rincones pequeños y muy vinculados al paisaje del Cap de Creus, ideales para una salida con encanto y sin prisas. Empuriabrava y los Aiguamolls de l’Empordà Playa de la Rubina, Empuriabrava: es una de las playas para perros más conocidas de Catalunya. Situada cerca de los Aiguamolls de l’Empordà, ofrece un entorno amplio y natural, con arena fina y una sensación de espacio que la hace muy cómoda para ir con tu perro. Palamós y el Baix Empordà Playa de Pere Grau, Palamós: esta pequeña cala urbana se encuentra junto al puerto de Palamós. Es una alternativa recogida para darse un baño con el perro, sobre todo fuera de las horas de mayor afluencia. Su formato pequeño invita a una estancia breve y tranquila.