Ingredientes Para unas 20-25 orelletes: 300 gramos de harina de trigo 2 huevos 75 ml de aceite de oliva suave 75 ml de agua 50 gramos de azúcar 1 cucharada de matalahúva (anís verde en grano) 1 cucharada de licor de anís La ralladura de un limón 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal) Una pizca de sal Abundante aceite de girasol para freír Azúcar para rebozar Utensilios necesarios: bol grande, rodillo, sartén honda Tiempo de preparación: 40 minutos Dificultad: media Pasos a seguir Primero, prepara la infusión. Pon el agua y los granos de matalahúva en un cazo pequeño y llévalo a ebullición. Deja que hierva un minuto, retíralo del fuego, tápalo y deja que se enfríe por completo. Una vez frío, cuela el agua y descarta los granos. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar, la ralladura de limón, el licor de anís, el aceite de oliva suave y el agua infusionada ya fría. Mézclalo todo bien. En otro recipiente, mezcla la harina, la levadura química y la pizca de sal. Añade progresivamente esta mezcla seca a los ingredientes líquidos, removiendo primero con un tenedor y después amasando con las manos hasta obtener una masa lisa, elástica y que no se pegue. Deja reposar la masa tapada con un paño durante 20 minutos. Pasado el tiempo de reposo, divide la masa en pequeñas bolitas del tamaño de una nuez. Sobre una superficie ligeramente aceitada, y con la ayuda de un rodillo, estira cada bolita hasta dejarla extremadamente fina, casi transparente. Calienta abundante aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio-alto. Fríe las ‘orelletes’ una a una. Verás cómo se hinchan y se doran rápidamente. Dales la vuelta para que se cuezan por ambos lados. Deben quedar bien doradas y crujientes. Retira las ‘orelletes’ con una espumadera y déjalas escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Aún calientes, rebózalas generosamente con azúcar. Presentación del plato y guarniciones recomendadas Las ‘orelletes’ se sirven a temperatura ambiente, apiladas en un plato. Son muy frágiles, así que hay que manipularlas con cuidado. Son perfectas para acompañar al café o como postre en cualquier celebración. Aunque tradicionalmente están muy arraigadas en las Terres de Lleida, se elaboran en diferentes lugares de Cataluña, y existen versiones similares como las ‘orelletes’ de Ibiza, así como también en Valencia, lo que demuestra la popularidad de este tipo de dulce frito en el Mediterráneo. Como alternativa al azúcar, se pueden servir con un chorrito de miel por encima. Otras recetas relacionadas que puedes preparar Buñuelos del Empordà Panellets Torta de chicharrones Neules