Barcelona Barcelona combina tradición gastronómica, cultura urbana e iniciativas que conectan la ciudad con su entorno agrícola. En la sierra de Collserola, L'Olivera - Can Calopa gestiona el único viñedo urbano de Barcelona. El proyecto une vinos, aceites e inclusión social, con visitas, catas y experiencias gastronómicas abiertas a todo el mundo. Con casi dos siglos de historia, el restaurante 7 Portes es uno de los grandes embajadores de la cocina catalana, con protagonismo de los arroces y el pescado, y especialidades como la flor de alcachofa con jamón ibérico o el suquet de bogavante. El Mercado de Santa Caterina ejemplifica la cultura de mercado tan arraigada en Barcelona: producto fresco, comercio de proximidad y una arquitectura icónica que lo convierten en uno de los espacios más singulares del centro histórico. En el Barrio Gótico, el Hotel Kimpton Vividora forma parte de la red de hoteles gastronómicos de Catalunya, con menú degustación y un rooftop con vistas privilegiadas sobre la ciudad. Costa Barcelona El litoral de Costa Barcelona invita a descubrir la cultura del vino entre viñedos, pueblos y bodegas del Penedès. Bikemotions ofrece alquiler de bicicletas y rutas por el Penedès, con el bike & taste como propuesta estrella: un recorrido entre viñedos con paradas en bodegas de la Ruta del Vino del Penedès, como, por ejemplo, Eudald Massana. En el centro de Vilafranca del Penedès, El Cigró d'Or pone en valor la cocina de proximidad con el Gallo del Penedès (IGP) y el xató, la ensalada de invierno que define la tradición gastronómica de la comarca. En la villa marinera de Sitges, el Centro de Interpretación de la Malvasía preserva el legado de la malvasía, el vino dulce emblemático de la localidad, que todavía se cultiva en uno de los últimos viñedos urbanos que quedan en Catalunya. Paisatges Barcelona Entre campos, viñedos y pueblos de interior, Paisajes Barcelona ofrece una gastronomía arraigada al territorio: los embutidos artesanos de Vic, la cocina catalana de Osona y los vinos del Pla de Bages. En Vic, Casa Riera Ordeix es una de las grandes referencias en la elaboración artesanal de embutidos y contribuye a preservar la longaniza de Vic (IGP), una de las especialidades más reconocidas de la gastronomía catalana. En Osona, el restaurante Fussimanya es un referente de la cocina catalana de territorio, con la carne a la brasa y los embutidos de elaboración propia como grandes especialidades. Con el castillo medieval, los viñedos y las vistas a Montserrat como telón de fondo, Oller del Mas (Ruta del Vino de la DO Pla de Bages) combina alojamientos singulares entre viñedos, restauración de autor y experiencias de enoturismo, turismo activo y bienestar.