Julio es un momento ideal para degustar los productos que ofrece el mar Mediterráneo. En verano, muchas especies de pescado azul –como la sardina, la caballa o el jurel– se encuentran en su mejor momento de consumo y ofrecen un auténtico festival de sabores. También es la mejor temporada para las ostras y los mejillones, productos estrella de las Terres de l'Ebre, y para visitar las lonjas de todo el país y conocer de cerca el trabajo que realizan día a día los pescadores. Una inmersión en el mundo del pescado En Palamós, puedes visitar el Museu de la Pesca, un espacio que quiere fomentar la conservación y el estudio del patrimonio marítimo y que acoge una exposición permanente para descubrir la actividad pesquera del territorio. En la lonja de Palamós se encuentra también el Espai Peix, un centro que promueve el conocimiento de los productos del mar y promociona la gastronomía marinera de proximidad. En ese espacio podrás participar también en una demostración de cocina en directo. Además, podrás convertirte en pescador por un día y buscar la mejor gamba de Palamós con Pescaturismo, o bien disfrutar de una experiencia única con , navegando por la Costa Brava mientras pruebas productos del mar en un entorno privilegiado. En Barcelona también podrás conocer el oficio, la tradición y la cultura marinera de la capital catalana con las experiencias que ofrece Cap a Mar. Y en todo el país encontrarás otras lonjas y mercados donde no falta pescado fresco y de calidad. Por ejemplo, puedes conocer la particular subasta del pescado que tiene lugar en la lonja de Arenys de Mar, disfrutar de una visita marinera por Vilanova i la Geltrú o comprar pescado fresco en el Mercat de Palafrugell. Además de estas visitas directas a las lonjas y los mercados, también puedes disfrutar de la herencia marinera y de los productos locales a través de itinerarios gastronómicos por todo el territorio, como la Ruta Gastronómica por Cambrils o la Ruta del Xató. Además, te proponemos combinar el deporte y la cocina recorriendo el camino de ronda en la Costa Brava, donde descubrirás espectaculares calas y playas, pero también probarás la gastronomía local de pueblos como Sant Feliu de Guíxols, Begur o Calella de Palafrugell. Las ostras y los mejillones: delicias de las Terres de l'Ebre En las Terres de l'Ebre se cría uno de los productos más emblemáticos del Delta, las reconocidas ostras y los mejillones. Unas auténticas delicias del mar que en verano llenan las sobremesas y las paellas. Con la Ruta de las Bateas de la Ràpita podrás contemplar la belleza de la badías de los Alfacs desde una golondrina, un kayak o una barca, para luego degustar mejillones y ostras en las propias bateas, como la del Avi Agustí o la de Musclarium. Además, en el barrio marinero de las Cases de Alcanar, en el Montsià, se celebra el último sábado de cada mes de julio la Jornada del Mejillón. Una fiesta para saborear deliciosos mejillones al vapor y disfrutar de la música en directo. Los eventos de la gastronomía marinera Más allá de estas experiencias para degustar la cocina de la costa, durante el año se organizan diferentes eventos en los que el pescado y el marisco son los grandes protagonistas. Por ejemplo, en otoño Arenys de Mar celebra las Jornadas Gastronómicas del Calamar; en septiembre, los restaurantes de Tossa de Mar muestran varias maneras de preparar el tradicional plato de pescadores "cim-i-tomba"; en junio tiene lugar la Feria de la Gamba de Palamós, y entre febrero y marzo se celebran en las Terres de l'Ebre las famosas Jornadas Gastronómicas de la Galera. Estos y otros muchos eventos reivindican la calidad y la singularidad de los productos del Mediterráneo.