El 12 de agosto de 2026, Catalunya fue uno de los lugares más especiales para mirar al cielo y dejarse sorprender. Aquella tarde se vivió un eclipse solar total visible desde el tercio sur del territorio, justo al caer el día. Fue un acontecimiento astronómico excepcional y también una experiencia sensorial y emocional que permanecerá en la memoria de muchas personas. Y, al llegar la noche, la magia continuó: las Perseidas alcanzaron su máximo la noche del 12 al 13 de agosto, con unas condiciones especialmente buenas al coincidir con la Luna nueva. Así fue el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 El eclipse tuvo lugar el miércoles 12 de agosto de 2026, durante el atardecer. En Catalunya, la franja de totalidad atravesó el tercio sur del territorio, con localidades como Tarragona y Lleida dentro de la zona donde el Sol quedó completamente oculto durante unos instantes. En el resto del territorio el fenómeno también fue muy destacado, aunque se vio de forma parcial. En Barcelona, por ejemplo, el Sol llegó a quedar cubierto en un 99,7 %, mientras que en Girona el porcentaje fue del 98,8 %. A además, el Sol se encontraba muy bajo sobre el horizonte, a menos de cinco grados de altura en el momento clave. Esta particularidad hizo todavía más espectacular —y a la vez más delicada— la elección del lugar de observación. La totalidad llegó al sur de Catalunya alrededor de las 20:30 y, en algunos puntos de las comarcas del sur de Tarragona, se prolongó aproximadamente durante un minuto y medio. ¿Por qué fue tan especial este eclipse? Un eclipse solar total es mucho más que ver cómo la Luna tapa el Sol. Es un cambio repentino en la luz, la temperatura y la forma de percibir el paisaje. Durante la totalidad, el cielo se oscurece de golpe, aparecen algunos astros brillantes y se revela la corona solar, ese halo tenue que normalmente queda oculto por la intensidad de la fotosfera. También pueden aparecer fenómenos como el anillo de diamantes o las perlas de Baily, y el entorno se llena de una extrañeza fascinante, como si el mundo entrara durante unos segundos en otra hora del día. En Catalunya, este momento tuvo todavía más fuerza porque llegó muy cerca de la puesta de sol. La luz baja de agosto, el horizonte encendido y la oscuridad repentina crearon una escena poco habitual y profundamente evocadora. El eclipse solar de agosto de 2026 fue una ocasión realmente especial: el último eclipse total visible desde algún punto del territorio catalán había tenido lugar el 30 de agosto de 1905, 121 años antes.