Nacida en el año 2001, la Denominación de Origen Montsant se extiende por 16 municipios, la mayoría situados en la comarca del Priorat y algunos en la Ribera d’Ebre. Es un territorio de fuerte tradición vitivinícola, donde el vino forma parte del paisaje, de la economía y de la manera de vivir. Descubrirla es también una forma de conocer una Catalunya interior llena de matices, calma y autenticidad. Una denominación joven con raíces en el Priorat La DO Montsant nació con la voluntad de agrupar los rasgos propios de un conjunto de bodegas que antes formaban parte de una subzona de la DO Tarragona. A pesar de su juventud, se ha consolidado como una denominación con identidad propia y hoy agrupa más de cincuenta bodegas. Su geografía dibuja una particularidad singular. A grandes rasgos, las viñas de la zona central del Priorat pertenecen a la denominación de origen del mismo nombre, mientras que buena parte del entorno queda integrado en la DO Montsant. En municipios como Falset o el Molar conviven bodegas de ambas denominaciones, lo que refuerza la riqueza vitivinícola de la zona. Un paisaje y un clima que definen sus vinos La DO Montsant supera las 1.800 hectáreas de viñedo. El paisaje combina relieve, pueblos pequeños y campos de cepas que cambian de color con las estaciones. Este entorno da forma a una experiencia muy vinculada a la tierra. El clima es continental, con contrastes acusados entre el día y la noche. Esta diferencia de temperaturas influye en la maduración de la uva y contribuye a definir el carácter de los vinos. Además, las cepas tienen un rendimiento moderado, un factor que ayuda a obtener vinos especialmente apreciados por su intensidad y calidad. Vinos y variedades de la DO Montsant En la DO Montsant se elaboran sobre todo vinos tintos de guarda, vinos que pasan un tiempo en barrica antes de llegar a la botella. Entre las variedades más presentes están el ull de llebre, la cariñena y la garnacha blanca. En cuanto a los vinos blancos, las variedades más habituales son la garnacha blanca y el macabeo. La denominación también conserva una producción de vinos de licor, como mistelas, vino rancio, vino dulce y vimblanc. Esta diversidad amplía el interés de la DO y permite descubrir diferentes expresiones del territorio en una misma visita. Bodegas para visitar y descubrir la denominación de origen Una de las mejores maneras de adentrarse en ella es visitar a sus productores. Actualmente hay más de cincuenta bodegas de la DO Montsant repartidas en 16 municipios que abren sus puertas a los visitantes y permiten conocer de cerca el proceso de elaboración del vino. Entre los espacios más destacados se encuentra el Celler Agrícola Falset-Marçà, en Falset, una joya modernista construida en 1919 por Cèsar Martinell. El mismo arquitecto también firmó el edificio de la Cooperativa Agrícola de Cornudella de Montsant. En el Masroig, la bodega del municipio, fundada en 1917, cuenta con una agrobotiga con productos de la zona. También destaca el Celler Laurona, impulsor de un vino Montsant que llegó a situarse entre los más valorados a escala internacional. Caminos entre viñedos para conocer el territorio Es ideal descubrir la DO Montsant a pie, siguiendo parte de la red de caminos del vino del Priorat. Son antiguos recorridos campesinos que hoy atraviesan viñedos y conectan paisaje, memoria y cultura. Entre las rutas más interesantes están los caminos que salen de Falset en dirección a Pradell de la Teixeta o a la Torre de Fontaubella. También es muy atractivo el itinerario que va de Cornudella a Siurana. Son propuestas ideales para disfrutar del territorio con otro ritmo y entender mejor el vínculo entre vino y paisaje. La DO Montsant, una experiencia para vivir con calma Visitar la DO Montsant es descubrir una manera de hacer y de vivir ligada al paisaje, a la tierra y al ritmo de los pueblos. Aquí, el vino forma parte de una experiencia más amplia que incluye patrimonio, naturaleza, gastronomía y una red de bodegas que abren la puerta a conocer el territorio desde dentro. La proximidad con la DOQ Priorat refuerza todavía más el interés de la zona, pero la DO Montsant mantiene una personalidad propia. Recorrerla es una invitación a dejarse llevar por un entorno de gran belleza y a descubrir, copa a copa, una denominación que combina autenticidad, calidad y espíritu mediterráneo.