La DO Costers del Segre despliega su universo vinícola en un territorio lleno de contrastes. En Lleida, la viña convive con la fuerza del clima continental, la diversidad de los paisajes y una manera de hacer que combina innovación, tradición y vínculo con la tierra. El resultado son vinos diversos y una propuesta enoturística que invita a descubrir el destino con calma y con todos los sentidos. DO Costers del Segre, una denominación joven con identidad propia Creada en el año 1983, la DO Costers del Segre ha construido prestigio en poco tiempo gracias a su espíritu innovador. Fue pionera en Catalunya en la introducción de variedades como el cabernet sauvignon, el merlot y el chardonnay, y desde sus inicios ha sabido combinar experimentación y arraigo al territorio. Es una denominación que sorprende porque se aleja de los paisajes vinícolas más habituales del país. Aquí, el vino nace en la provincia de Lleida, en un entorno marcado por los contrastes, la luz y una fuerte personalidad mediterránea con acento continental. Siete subzonas, siete maneras de expresar el territorio Uno de los grandes rasgos diferenciales de la DO Costers del Segre es su estructura en siete subzonas: Raimat, Artesa de Segre, Valls del Riu Corb, les Garrigues, Pallars, Segrià y Urgell. Esta diversidad permite recorrer, en poca distancia, paisajes muy diferentes. Desde las llanuras del Segrià, a unos 200 metros de altitud, hasta viñedos situados a más de 1.000 metros en el Pirineo leridano. También conviven zonas áridas y soleadas, como les Garrigues o el valle del Riucorb, con otros espacios más frescos y elevados. Cada subzona aporta matices propios. Raimat destaca por vinos finos y elegantes. Artesa de Segre presenta un clima extremo que favorece variedades resistentes. El Pallars aporta la expresión de la altura, mientras que les Garrigues y las Valls del Riu Corb ofrecen vinos con carácter, fruto de tierras secas y gran insolación. Un clima continental que define el carácter de los vinos La DO Costers del Segre es la más alejada del mar de todas las denominaciones catalanas. Esta realidad se traduce en un clima continental muy marcado, con contrastes térmicos destacados entre el día y la noche y entre las estaciones. Estas diferencias ayudan a modelar vinos con buena estructura, frescura y expresividad. La altitud, la insolación y la variedad de suelos acaban de definir una denominación donde cada paisaje deja huella en la copa. Vinos y variedades de la DO Costers del Segre En la DO Costers del Segre predominan los vinos blancos, ligeros y suavemente aromáticos, elaborados con variedades como el xarel·lo, la parellada o el chardonnay. Los rosados, elaborados con trepat, pinot noir o ull de llebre, suelen ser afrutados y con cuerpo. En cuanto a los tintos, encontramos vinos intensos, equilibrados y con personalidad, elaborados con cabernet sauvignon, pinot noir o ull de llebre. Esta diversidad permite pasar de un vino fresco y vibrante de altura a un tinto más concentrado y profundo, marcado por el secano y el terruño. Bodegas con historia y proyectos que miran al futuro La denominación cuenta con más de 30 bodegas que combinan legado histórico y nuevas maneras de entender el vino. Raimat, con origen en 1914 y vinculado a la obra de Rubió i Bellver, es una de las grandes referencias del territorio. También destaca Castell del Remei, en la Noguera, un espacio con larga historia y un entorno patrimonial singular. Junto a estos nombres conviven proyectos actuales y comprometidos con una viticultura más sostenible, como L’Olivera, Cercavins o Casa Pardet, así como otras iniciativas que refuerzan la vitalidad de la DO. Enoturismo en la DO Costers del Segre: catas, paisaje y experiencias originales La ruta del vino de Lleida ofrece experiencias muy variadas. Raimat Natura propone descubrir la finca en globo o en bicicleta, siempre con cata final. En Sant Martí de Riucorb, Petit Duran invita a vivir una Blind Experience para catar el vino con los ojos tapados y dar todo el protagonismo a los sentidos. Mas Blanch i Jové sorprende con la Vinya dels Artistes, donde el arte convive con viñedos y olivos. Lagravera suma maridajes de cacao y vino, mientras que Clos Pons ofrece experiencias vinculadas a la gastronomía local. En Vallbona de les Monges, L’Olivera permite vivir la vendimia desde dentro, con cosecha, cata de mosto y desayuno de vendimiador. Una escapada entre vino, gastronomía y autenticidad en las tierras de Lleida Recorrer la DO Costers del Segre es mucho más que catar vinos. Es adentrarse en paisajes de piedra seca, descubrir aceites, quesos y cocina de proximidad, y dejarse llevar por un territorio auténtico y acogedor. Además, la cultura del vino también se vive en clave festiva. En Verdú, alrededor del 12 de octubre, la Festa de la Verema i del Vi es una buena ocasión para conectar con las tradiciones locales y celebrar el vínculo entre el paisaje, la viña y la gente que lo hace posible. Entre llanuras, viñedos de altura y pueblos con carácter, la DO Costers del Segre ofrece una manera singular de descubrir las tierras de Lleida. Un territorio de contrastes que se expresa con autenticidad a través del vino.