La salida del Tour de France 2026 convertirá Cataluña en escaparate mundial del ciclismo y el turismo. Barcelona abrirá la competición con un recorrido que combina el mar, el legado olímpico y el modernismo; Tarragona, la Costa Daurada y la Costa Barcelona mostrarán la esencia mediterránea, entre patrimonio romano, playas, viñedos y vinos, y Granollers será la puerta de entrada hacia los Pirineos, con escenarios como la llanura de Vic, el Ripollès o la Cerdanya en el camino.Pero más allá del evento, Cataluña tiene mucho que ofrecer a los amantes de la bicicleta: el Pirineo de Lleida y la Val d’Aran invitan a escalar puertos legendarios y recorrer valles verdes en familia, mientras que las Terres de Lleida y las Terres de l’Ebre ofrecen recorridos a ritmo pausado entre llanuras inmensas, ríos, campos de olivos y arrozales. Cultura y gastronomía completan una experiencia que hace de Cataluña el destino perfecto para disfrutar de la bicicleta.El Grand Départ barcelonésBarcelona acogerá la salida de la primera etapa, con una contrarreloj por equipos de casi 20 kilómetros que atravesará barrios y monumentos emblemáticos. El mar y el legado olímpico, el modernismo de Gaudí y el patrimonio cultural de Montjuïc serán el telón de fondo de una etapa que muestra Barcelona como una ciudad abierta, creativa y vibrante.El trazado recorrerá la Barcelona marinera, representada por el Parc del Fòrum y el Port Olímpic, con la arquitectura moderna y la gastronomía mediterránea como protagonistas. Atravesará la herencia modernista y pasará frente a obras maestras de Gaudí, como la Sagrada Familia, la Casa Batlló y la Pedrera, que en 2026 tendrán un protagonismo especial, ya que coincide con el Año Gaudí y la Capitalidad Mundial de la Arquitectura. Y llegará finalmente a Montjuïc, una montaña mágica llena de cultura, patrimonio y con renombre en la historia del deporte.De la Costa Daurada a la Costa Barcelona: la etapa más mediterráneaLa siguiente etapa arrancará en Tarragona, ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO gracias a su legado romano y con un barrio marinero donde todavía hoy la gastronomía local se vive a pie de puerto. 2026 es un buen año para visitarla si te interesa la cultura y la tradición, ya que será reconocida como Capital de la Cultura Catalana 2026, con una agenda intensa de propuestas culturales y artísticas.La ruta seguirá la Costa Daurada y pasará por pueblos como Torredembarra o El Vendrell, villa natal de Pau Casals y donde el año que viene se conmemorará el 150 aniversario de su nacimiento con el Año Pau Casals. Después se adentrará en la Costa Barcelona, y cruzará Sitges, una gran combinación de playas, modernismo y espíritu bohemio.También pasará por el litoral del Garraf, donde la cultura del vino y el enoturismo ganan protagonismo. Y a partir de aquí, la carrera entrará en el interior, atravesará viñedos y bosques mediterráneos, antes de regresar a Barcelona a través del Parc Natural de Collserola. La etapa resume bien lo que es Cataluña: mar y montaña, tradición y modernidad, deporte y gastronomía...Camino a los Pirineos catalanes desde GranollersLa tercera etapa marca el inicio del reto pirenaico. Granollers es conocida por su tradición deportiva y cultural, con espacios emblemáticos como la Porxada del siglo XVI y su vínculo con el balonmano. El punto de salida se situará cerca de la ermita de Santa Justa y Santa Rufina, un pequeño templo románico rodeado de naturaleza que conecta la competición con la historia del territorio. A pocos kilómetros, el Circuit de Barcelona-Catalunya refuerza esta identidad deportiva.El recorrido se dirigirá hacia Osona, con la llanura agrícola y la ciudad de Vic como grandes protagonistas. El mercado semanal en la Plaza Mayor, la catedral con las pinturas de Sert y la longaniza son algunos de sus emblemas. La carrera seguirá hacia el Ripollès, pasará por el Castillo de Montesquiu y Ripoll, donde el monasterio de Santa María explica más de mil años de historia.A partir de aquí, el paisaje se vuelve más montañoso y la Vall de Ribes anticipa el Pirineo más auténtico. Después de atravesar bosques de alta montaña y muchas curvas, la etapa culmina en la Cerdanya, con Puigcerdà y su lago como último escenario antes de cruzar a Francia.Más allá del Tour: destinos cicloturistas que no te puedes perderEl Tour es solo una muestra de todo lo que puede ofrecer Cataluña a los amantes de la bicicleta. Los Pirineos –Pirineo de Barcelona, Pirineo de Lleida y la Val d’Aran–, por ejemplo, son un referente ciclista exigente, pero muy gratificante: puertos legendarios como la Bonaigua, Eth Portilhon, el Port de Cantó o el Coll de Pradell conviven con rutas familiares como la del Garona, la Vía Verde del Llobregat o el Camin Reiau, entre paisajes de película. Pedalear aquí es descubrir pueblos de piedra, valles verdes y una cocina de montaña perfecta para recuperar fuerzas, con platos estrella como la olla aranesa o el trinxat.En las Terres de Lleida y las Terres de l’Ebre, en cambio, el cicloturismo se vive entre campos de olivos y arrozales. La ruta del Canal d’Urgell o la de los Castillos de la Segarra te permiten explorar el patrimonio y el encanto que guardan los paisajes y pueblos leridanos. Por otra parte, la Vía Verde de la Val de Zafán, las subidas al Mont Caro y los caminos del Delta de l’Ebre muestran un entorno muy diferente, situado entre mar y montaña y donde la flora y la fauna mandan. Todo ello se marida con platos típicos, como los caracoles a la llauna o el arroz del Delta, y con una copa de vino de las DO Costers del Segre o Terra Alta, según donde te encuentres.