De cultivo reciente, la alubia de Collsacabra sustituyó hace 50 años a la alubia de la Serra, la autóctona de la zona. Sin embargo, y a pesar de su enorme valor gastronómico, está en regresión, pues su producción se mantiene en niveles muy reducidos. Por eso no resulta fácil de encontrar.Se trata de una variedad de alubia de tamaño muy pequeño, de cocción rápida y de piel oscura y cremosa. Tiene una textura extraordinariamente tierna. Se planta durante los meses de mayo y junio, y se cosecha entre septiembre y octubre. Como el resto de legumbres, contiene hidratos de carbono y proteínas, y es ideal en la cocina para combinar con carne, pescado o verduras.