1. Universo modernista Sagrada Família, la Pedrera, la Casa Batlló, el Park Güell o la Casa Vicens, entre otras en Barcelona; Gaudí Centre y la ruta de los orígenes de Antoni Gaudí, en Reus. Pero el modernismo catalán también son Domènech i Montaner, Puig i Cadafalch, Sagnier, Masó, Jujol o Martinell, entre muchos otros, y sus increíbles obras. 2. Territorio de genios Cataluña es un territorio de grandes genios: Dalí, Picasso, Miró, Gaudí o Casals, entre otros. En Figueres se puede descubrir el Museu-Teatre, la Torre Galatea, el Castell de Púbol, la Casa Museu, la Barraca... El surrealismo daliniano en esencia. En El Vendrell, la Casa-Museu de Pau Casals; en Mont-roig, el Mas de Joan Miró; y en Horta de Sant Joan, los paisajes donde Picasso lo aprendió todo. 3. Pasión castellera Valls, Tarragona, Barcelona, Girona, Lleida... Ver y vivir apasionantes exhibiciones ‘castelleres’ en ciudades con la Alta Velocidad durante siete meses al año y que no encontrarás en ningún otro sitio. 4. Playas únicas Desde Figueres hasta las Terres de l'Ebre, la geografía catalana encadena una playa tras otra... ¡hasta sumar 450! De distintas tipologías y para todos los gustos. 5. Gastronomía genuina Los ‘calçots’, el pan con tomate, ‘romescos’, ‘esqueixades’, caracoles... Cataluña es un destino con una gastronomía genuina y rica que invita a saborearla. Punto de referencia de la dieta mediterránea, con el aceite de oliva virgen extra como gran estandarte. 6. Folclore único Gigantes, cabezudos y un rico bestiario encabezan la singular cultura tradicional y popular de Cataluña, a la que se añade la sardana, originaria de Figueres, definida por Joan Maragall como “la danza más bella de todas las danzas que se hacen y se deshacen”, y que es única en el mundo. Las fiestas mayores de cada ciudad y pueblo combinan todos estos elementos. 7. Pirineos y Mediterráneo muy cerca Pocos destinos pueden ofrecer tanta proximidad entre el mar y la montaña como Cataluña, con todas las variantes de ocio, deportivas y naturales que atesoran ambas. 8. Catedrales del vino y enoturismo La influencia de la arquitectura modernista tuvo un impacto singular en muchas bodegas, hoy consideradas catedrales del vino. Además, el sector vitivinícola catalán está formado por 11 denominaciones de origen y una denominación de origen de calidad. 9. Paisajes de la floración Cataluña es un territorio que en tiempos de floración adquiere unas tonalidades y colores preciosos. Almendros, melocotoneros, cerezos y otros árboles frutales regalan cada año unas postales únicas a Aitona, Alcarràs, Garrigues, Ribera d'Ebre o Torrelles del Llobregat, entre otros municipios. 10. Paraíso para los amantes de la bicicleta Los amantes de las bicicletas, ya sean de montaña, BTTs, de carretera o de paseo ven a Cataluña como un gran tesoro que combina como pocos destinos exigentes puertos de montaña, con vías verdes o senderos que cruzan el país a través de sus bosques, y carriles bici en rutas urbanas o por las fachadas litorales para que las disfruten toda su familia.