Muralla de la localidad (Miguel Raurich)Muralla de la localidad (Miguel Raurich)

Ruta de los Castillos de Frontera

Rutas Turísticas

Clasificación de la ruta
Gótico y románico
Época
Todo el año
Medio de locomoción
A pie, En automóvil
Distancia (km)
40
Sello turístico
Destino Turismo Familiar
Municipios de paso
Montclar, Pobla de Claramunt, la, Santa Margarida de Montbui, Foradada, Isona i Conca Dellà, Verdú, Torrefeta i Florejacs, Montblanc
Marca Turística
Terres de Lleida
Puntos de interés
Castell de la Pobla de Claramunt, Castell d'Òdena, La Tossa de Montbui, Castell de Santa Maria de Miralles.
Consejos
Llevar calzado adecuado
Mapa
Descripción

El rico legado que la arquitectura de la Edad Media dejó para el patrimonio cultural es uno de los reclamos más importantes que posee el turismo en Catalunya. Se conserva un importante número de castillos y fortificaciones  de esta época, alrededor de 600 repartidos por todo el país.

Normalmente estas construcciones se ubicaban en lugares altos y estratégicos, cerca de las fronteras con antiguos territorios. Inicialmente tenían una función militar, pero con los años fueron convirtiéndose en residencias y palacios de nobles y aristócratas.

La oferta cultural de estos castillos es muy amplia, y puede ir desde la visita turística al aprovechamiento de los espacios como marco para otras actividades, como festivales de música y otros actos culturales. También es habitual que se puedan disfrutar como alojamientos privilegiados. Están repartidos por toda Catalunya, y en la Costa Brava se hallan una buena cantidad de estas edificaciones.

La Ciudadela de Roses comprende vestigios de todas las civilizaciones que han poblado esta zona, entre los que destacan los restos del barrio de época helenística.

El castillo de Peralada, sede del actual casino, fue la residencia de los condes del mismo nombre durante los siglos X y XI. El recinto incluye también otras edificaciones de interés: el convento del Carme, del siglo XII; la biblioteca, con un gran número de incunables; y el museo, con una importante colección de vidrio antiguo. Aquí se celebra cada año el Festival Internacional de Música.

En Figueres se encuentra el castillo de Sant Ferran, del siglo XVIII. De forma pentagonal, es una de las fortificaciones más grandes que se conservan en Europa.

El castillo de Requesens (siglo XI), situado en el municipio de La Jonquera, fue testigo de las batallas contra el condado vecino de Empúries y de la posterior guerra con Francia, cuando cayó bajo la ocupación de ésta. Las obras de reconstrucción que se llevaron a cabo durante el siglo XIX hacen muy difícil reconocer el castillo original.

El de Torroella de Montgrí o Santa Caterina es un castillo de los siglos XIII i XIV. Esta edificación quedó inacabada, ya que sólo se construyeron los muros de la planta, las fosas, las cisternas y las torres. De difícil acceso, las vistas desde sus torres son espectaculares y comprenden toda la costa ampurdanesa.

En Peratallada se halla uno de los castillos medievales más significativos del Empordà. Hoy un hotel, fue en su momento una fortaleza de defensa, cuyos restos se conservan en un estado excelente, como la torre, la fosa, los patios o las murallas. Otro castillo convertido en hotel es el de la Bisbal de L’Empordà, construcción gótica del siglo XIV que hoy funciona como alojamiento y restaurante de lujo.

Sobre un montículo se encuentra el castillo de Hostalrich, del siglo XI, que perteneció a los condes de Cabrera i ejerció como punto defensivo de los territorios. Se conserva gran parte de su estructura, de la que destacan las murallas y las ocho torres cilíndricas.

Finalmente, en Arbúcies se sitúa el último de los castillos más destacados de la zona, el de Montsoriu. Se trata de una construcción gótica de los siglos XII a XIV, de gran importancia histórica y arquitectónica. Situado también sobre una colina, fue la sede de los vizcondes de Girona y, posteriormente, de los señores de Cabrera.

En la Catalunya Central el recorrido comienza por el castillo de Gaià, del siglo X, situado al pie del Turó de Santa Àgata. El de Cardona, del siglo IX, es probablemente la fortaleza medieval más importante de Catalunya. En su interior alberga una torre del siglo II, y la iglesia adyacente de Sant Vicenç contiene un patio de origen romano. Situado también en este caso sobre una colina, se puede observar toda La Vall Salina y la del Cardener. En la actualidad funciona como Parador Nacional de Turismo.

Por su parte, el castillo de La Pobla de Claramunt es el principal reclamo del municipio. Construido en el siglo X también sobre una colina, disfruta de hermosas vistas. Es el más importante de los castillos de la frontera de La Anoia, ligados históricamente a la Marca Hispánica. Dicha edificación fue primero sede de los caballeros de Claramunt y, ya en el siglo XIV, pasó a manos de los señores de Cardona. Se conservan muros y torres de su fisonomía original, a pesar de haber sido destruido y reconstruido varias veces. La última de las reconstrucciones se llevó a cabo durante la década de los noventa.

Las dos últimas edificaciones de la Catalunya Central son: la Torre de la Manresana -en Prats de Rei-, gran torre románica documentada desde el siglo XI; y el castillo de Montesquiu -ubicado dentro del parque comarcal con el mismo nombre-, espacio privilegiado rodeado de jardines documentado desde el siglo XIII.

En la Costa Daurada se puede visitar el castillo de Calafell, también llamado de la Santa Creu. Destruido durante la guerra dels Segadors por las tropas de Felipe IV, durante muchos años fue utilizado como cementerio y, más adelante, se construyó una nueva iglesia. De antiguo castillo sólo se han conservado los muros que rodeaban el recinto, resto de una antigua muralla, un cementerio medieval, un pozo y una gran cisterna de la misma época.

En Riudenayes se puede visitar el castillo-monasterio de Sant Miquel d’Escornalbou, mansión señorial datada en el siglo XII. Lo más interesante es su iglesia románica, los restos de la sala capitular y del claustro, así como el alojamiento del que fue señor de castillo, Eduard Toda.

Acabando el recorrido por esta zona, se puede visitar el recinto amurallado de Montblanc, del siglo XII. El castillo está ubicado en la parte más elevada de la población y es uno de los conjuntos monumentales más importantes de Catalunya.

En las Terres de l’Ebre se encuentra en el castillo de la Suda, en Tortosa. Datado del siglo IX y construido sobre restos romanos, se conservan una de las alas y unas torres rectangulares. Actualmente el castillo está totalmente restaurado y acoge un Parador de Turismo.

El de Miravet, construido por los musulmanes el siglo XI, está situado en un promontorio sobre el río Ebro. Destacan el patio de armas y la capilla románica. Fue, hasta el siglo XIV, propiedad de la Orden del Temple y, más tarde, pasó a manos de los Hospitalarios. Su ubicación estratégica hizo que tuviera un papel clave en conflictos como la guerra dels Segadors, la de Sucesión o las guerras carlistas.

El castillo de Ulldecona, también de origen musulmán, fue conquistado en el siglo XII por Ramon Berenguer IV i cedido más tarde a la Orden de San Juan de Jerusalén. Esta última construyó la torre cuadrada, que se añadía a la redonda musulmana ya existente.

El último castillo de esta zona es el de Amposta, una edificación del siglo XI construida sobre un asentamiento ibérico. Destacan, entre otros elementos, su fosa y la torre de Sant Joan.

Las Terres de Lleida poseen interesantes vestigios arquitectónicos medievales, como el castillo de Gardeny, que forma parte de la ruta de los Templarios, así como el de La Suda, Miravet, Montsó y Peñíscola. Creado por esta orden durante el siglo XII, el castillo de Gardeny se alza sobre la colina de mismo nombre, un enclave estratégico que ya era apreciado en épocas anteriores. Fue reformado los siglos siguientes con el fin de adaptarlo a las necesidades de armamento militar, hecho que le confirió el aspecto de imponente fortaleza que aún conserva.

El castillo de Montsonís es actualmente residencia de los barones de Albi. Ubicado en La Foradada, fue construido en el siglo XI por el conde Urgell Ermengol II. El castillo de Montclar, en Agramunt, fue edificado sobre los restos de una torre romana. Datado en el siglo X, es el más antiguo de la zona. El de Florejacs, por su parte, es del siglo XII y presenta como curiosidad el haber pertenecido siempre a la misma familia. El de Pallargues, construido sobre el río Sió, es un castillo del siglo XI que constaba originariamente de una sola torre. Ampliado durante la época gótica, el castillo adoptó el actual aspecto de casa señorial.

El castillo de Verdú, alrededor del que se fue erigiendo la población que lleva su nombre, es una construcción del siglo XI. Destaca la torre interior de 25 metros de altura, la sala gótica llamada Tinell Verduní, el patio de armas, las bodegas y las mazmorras. Por último, el castillo de Vicfred, del siglo XI, que perteneció durante siglos a la familia Cardona. Ubicado en el centro del municipio, fue restaurado hace pocos años.

En tierras pirenaicas se puede visitar el castillo de Llordà, del siglo XII, edificación que, a pesar de no conservarse en muy buen estado, fue una de los conjuntos de castillo-palacio más importantes de Catalunya. Estaba formado por tres recintos y un conjunto de torres, un diseño arquitectónico revolucionario encargado a Arnau Mir de Tost.

El de Orcau es un castillo del siglo XII formado por una serie de torres circulares, ninguna de ellas se conserva entera, igual que sus muros.  El Museu Nacional d’Art de Catalunya alberga pinturas murales del absis de su iglesia.

Los castillos de Guàrdia de La Noguera i de Mur se encuentran muy próximos entre sí, ambos propiedad de la baronía de Mur. Este último castillo, del siglo X, está construido sobre una roca y tiene forma triangular. Perteneció a los condes de Pallars antes que a los de Mur y hoy es uno de los castillos catalanes mejor conservados, paradigma de estas edificaciones de la época.

Con el castillo de Conques finaliza este largo itinerario, una construcción del siglo XI de la que sólo se conservan algunos muros y una torre, y que perteneció a los condes de Barcelona, a los de Urgell y a los barones de Orcau.

Situación

Coordenadas GPS X: 1.669493, Y: 41.555315
Sellos y certificaciones
Destino Turismo Familiar
Fotos