Port at dusk  (Miguel Angel Alvarez)Port at dusk (Miguel Angel Alvarez)

Ava Gardner y Orson Welles en la Costa Brava

Туристические маршруты

Категория маршрута
Кино
Время года
Круглый год
Средство передвижения
Для пеших прогулок
Уровень сложности
Для новичков
Дистанция, км
157
Указатели
No
Муниципалитеты по пути
Begur, Bisbal d'Empordà, la, Palamós, Sant Feliu de Guíxols
Туристический бренд
Коста-Брава
Карта
Описание

La ruta por esta zona de la Costa Brava se inicia en Tossa de Mar, localidad unida a la glamurosa figura de Ava Gardner desde que, en 1951, se rodaron aquí varias secuencias de la película Pandora y el holándes errante, en la que tuvo como compañeros a James Mason y al torero Mario Cabré. La estampa del velero anclado en la bahía de Tossa, la atmósfera de ensoñación de las escenas rodadas en la playa y la difusión de la película en todo el mundo catapultaron la población al ámbito internacional. Muchos rincones de la villa evocan hoy el paso de la estrella, en cuyo honor se levantó una escultura de bronce de tamaño natural en un mirador de la zona amurallada.

Otros recuerdos de la presencia de Ava Gardner por Tossa de Mar son las abundantes fotografías de la actriz que animan las paredes del hotel Tonet. El establecimiento, una institución de la localidad, se alza en el corazón del centro histórico, junto a la iglesia. Su bar exhibe varias instantáneas, algunas inéditas, tomadas por un fotógrafo local; éstas se alternan con viejas imágenes del pueblo cuando era un sencillo núcleo de pescadores. Cerca del Tonet, en la calle Guàrdia, la pastelería Tomàs elabora unos dulces que, según cuentan, hacían las delicias de la estrella americana, cuya fotografía preside el escaparate.

Pandora no es la única aparición de Tossa de Mar en el mundo del celuloide. Más tarde protagonizó alguna rareza cinematográfica, como La noche de las gaviotas, una película de terror de los años setenta, donde el pueblo era tomado por unos siniestros caballeros templarios.

Desde aquí habrá que bordear la Costa Brava hasta Sant Feliu de Guíxols, algunos de cuyos rincones tuvieron un papel relevante en películas de mayor o menor fama. Así, por ejemplo, el arco de Sant Benet asoma en una de las escenas de El jardinero español, rodada en 1956 y protagonizada por un joven Dirk Bogarde.

Sobre un promontorio cercano, la ermita de Sant Elm ofrece estupendas panorámicas de esta zona del litoral, cuyo solitario paisaje fue escenario, también, de alguna secuencia de Pandora y el holandés errante.

Dentro del término de Sant Feliu se encuentra la playa de Sant Pol que, con sus estilizadas palmeras, jugó el papel del californiano paseo de Santa Mónica en Valentino. Esta biografía del mítico galán, dirigida en 1977 por Ken Russell, fue protagonizada por Rudolf Nureyev.

Junto a la propia ensenada de Sant Pol, el restaurante La Taverna del Mar sirvió de decorado para algunas escenas de Mister Arkadin, película rodada en 1954 por Orson Welles, que se convirtió en asiduo visitante de la Costa Brava.

A pocos metros, en el término de S’Agaró, abre sus puertas otro de los establecimientos veteranos de la región, el hostal de La Gavina. Fue fundado en 1932 y, desde entonces, se convirtió en refugio de renombrados personajes de todo el mundo, incluyendo a actrices, actores y directores de cine. En los tranquilos jardines y en los suntuosos interiores, es posible imaginar a Elizabeth Taylor, Ava Gardner, Sean Connery, Sammy Davis, Val Kilmer, Mel Brooks, John Wayne o Robert de Niro, entre otros muchos huéspedes unidos al séptimo arte.

No es casual que la cercana playa de Sa Conca, contigua al hostal, fuera también elegida como escenario de distintas historias cinematográficas. Entre ellas destacan La isla misteriosa, un film inglés basado en la narración fantástica de Julio Verne, y Nicolás y Alejandra, dirigida en 1971 por el oscarizado Franklin J. Schaffner y con una plantilla de actores que incluía a Michael Redgrave y Lawrence Olivier. Precisamente en esta película, los interiores de La Gavina se transformaron, con ayuda de los decoradores, en salones palaciegos de la Rusia zarista.

No lejos de S’Agaró, el entorno de Platja d’Aro, llamaría la atención en 1972 del director asturiano Gonzalo Suárez para el rodaje de Morbo. La historia, fiel a su título, tuvo como pareja protagonista a los cantantes Víctor Manuel y Ana Belén, que desde entonces se convirtieron en inseparables.

La ruta cinematográfica prosigue hacia Palamós, pueblo que conserva un bullicioso puerto pesquero. Truman Capote se recluyó en una de sus casas en 1959 para terminar su novela más famosa, A sangre fría, que posteriormente sería llevada a la pantalla por Richard Brooks. En la actualidad, una placa señala el lugar en el que vivió el escritor, que frecuentó la villa hasta 1962. Según cuentan, fue en Palamós donde Capote conoció la noticia de la muerte de una de sus mejores amigas, Marilyn Monroe.

Otro de los lugares asociados al novelista estadounidense es el hotel Trias, inaugurado en 1900 frente al paseo marítimo. La mesa del escritor no es el único detalle que recuerda el paso de figuras destacadas por el establecimiento, que también alojó a David Niven y Ava Gardner.

A partir de Palamós, una carretera conduce a Palafrugell, desde donde es posible hacer una breve escapada a La Bisbal d’Empordà, localidad conocida por su rica industria alfarera. Un moderno mural de cerámica decora hoy el vestíbulo del antiguo Cinema Mundial, un edificio modernista convertido en sala de cultura municipal.

De nuevo en la costa, Calella de Palafrugell es otro de los recoletos pueblos marineros que han conocido el paso de los equipos de rodaje. En él, Antoni Ribas rodó, en 1968, Palabras de amor, protagonizada por un joven Joan Manuel Serrat y por la actriz italiana Serena Vergano.

Años más tarde, en 1977, recalaba en el pueblo Maria Schneider para protagonizar Yo soy mía, película basada en una novela de Dacia Mariani. La famosa protagonista de El último tango en París, que compartía reparto con Paco Rabal y Stefania Sandrelli, se alojó en el hotel Alga, aunque parece ser que no dejó un recuerdo muy grato de su paso por él.

El mismo año, un equipo muy diferente, encabezado por el director Joseph Losey, se asentó en Calella invadiendo los soportales de Ses Voltes y la playa de Port Bo para rodar algunas escenas de Las rutas del sur. La película, basada en una novela de Jorge Semprún, tuvo como protagonista al actor francés Yves Montand. Y, nuevamente, el casco urbano de esta localidad se asomó a la gran pantalla en el 2004, en varias escenas de Nubes de verano, dirigida por el leonés Felipe Vega.

El trayecto continúa por el borde del mar, pasando por Tamariu, cuya playa sirvió de escenario a la popular Manolito Gafotas, realizada por Miguel Albaladejo y protagonizada por Adriana Ozores.

Más al norte se encuentra Begur, otro de los destinos fundamentales de los amantes del séptimo arte desde que en su centro histórico se rodaron, en 1959, algunas de las principales secuencias del film De repente, el último verano. La película contaba con un reparto que incluía a Elizabeth Taylor, Katharine Hepburn y Montgomery Clift, bajo la dirección de una auténtica leyenda de la época, Joseph L. Mankiewicz, y con guión del dramaturgo Tennessee Williams. La trama contaba una historia edípica y llena de ambigüedad. Las escenas rodadas en Begur, donde un personaje es perseguido por un grupo de muchachos que le matan y, aparentemente, le devoran en el castillo de la localidad, desataron las críticas de la censura en la España de la época. Finalmente, Tennessee Williams tuvo que disculparse y defender su carácter puramente simbólico. La película estuvo prohibida durante dos décadas, pero, en la actualidad, los vecinos de Begur han recuperado su recuerdo, presente también en numerosas fotografías tomadas durante el rodaje por Josep Carreras.

El recorrido por los escenarios de De repente, el último verano tiene sus enclaves más notorios en la calle de Sant Ramon, junto al torreón del mismo nombre, donde tiene lugar la escena de la persecución de Sebastian. Ésta concluye, de forma trágica, en las ruinas del castillo, que son además un extraordinario mirador sobre el litoral y los tejados de Begur.

En la película aparece, también, la empinada calle de Vera, en una escena donde una angustiada Elizabeth Taylor observa a la Muerte sentada junto a la puerta de una vivienda.

La ruta cinematográfica por el Baix Empordà se aparta momentáneamente de la costa para llegar a Pals, donde en 1977 se rodaron algunas escenas de Borrasca, película que narraba la vida de un pueblo en los momentos previos a la Segunda República. Los protagonistas de este drama costumbrista eran Antonio Ferrándiz, María Luisa San José y Teresa Gimpera, acompañados por numerosos vecinos del pueblo y del cercano Torroella de Montgrí, que hicieron de extras.

Desde Torroella de Montgrí, una carretera conduce directamente a L’Estartit, donde en 1958 se rodaron varias escenas de La furia del mar, una película de aventuras sobre la historia de un petrolero embarrancado en este accidentado litoral. En esta ocasión, los protagonistas eran Stanley Baker y el veterano Victor McLaglen, que en 1935 había ganado el Oscar al mejor actor principal por su papel en El delator, de John Ford. Durante la filmación, intervinieron en calidad de extras algunos pescadores de L’Estartit, que nunca tendrían ocasión de verse en la pantalla, ya que la película no fue estrenada en España.

Muchos años después, en 1998, L’Estartit sería el escenario de algunas secuencias de La ciudad de los prodigios, película de Mario Camus basada en la novela de Eduardo Mendoza.

Местоположение

Координаты GPS X: 2.93103, Y: 41.71774
Фотографии